miércoles, 14 de diciembre de 2016




El francotirador


El francotirador se mimetiza
con el gris plomizo de la azotea.
Su respiración se acompasa
con el urbano ruido de la espera.

La multitud empieza a aglomerarse
delante del impresionante palco,
desde su atalaya escucha inmóvil
a los murmullos que resuenan opacos.

El viento es racheado de noroeste,
las hojas de los sauces son sus guías,
el objetivo aún no se ha mostrado.
El láser apunta entre las sillas.

El tiempo se sucede gota a gota
de sudor helado entre las cejas,
los pensamientos son un arco tensado
y las balas las puntas de las flechas.

La muerte a veces usa mercenarios
para ejecutar sus movimientos,
el tiempo se detiene en este instante,
el objetivo ya está localizado
y en su corazón...

pólvora y sangre.

Bl0king

2 comentarios:

  1. Leo tu poema con emoción intensa, porque hace muchos años escribí en mi libro UN PAIS LEJANO, un poema titulado "El francotirador", sobre ese rastro de barbarie que impulsa a disparar sin sentimientos. Así que me encanta tu enfoque y es un placer estar cerca en la amistad y en la poesía. Feliz día.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias José Luis por tu lectura y comentario, intenté transmitir la frialdad con que el ser humano arrebata la vida a sus semejantes, escribir sobre la barbarie para denunciarla es algo necesario hoy en día.Te envío un abrazo literario.

    ResponderEliminar