martes, 10 de enero de 2017






Tribal



Reman sobre el curso del tranquilo río
con la robusta canoa de madera,
los ruidos de la selva les acompañan
y pequeños peces plateados.
Su piel está curtida por el sol
entre músculos firmes y definidos,
su mirada es salvaje madre tierra
que nutre el espíritu de sus ancestros.
Hace una hora que partieron
del poblado indígena hacia las ciénagas,
el sudor hace brillantes cual estrellas
a sus poderosos antebrazos.
La naturaleza es su universo,
son guerreros que aman a los árboles,
a las plantas, a los animales,
al río, al mar y a los elementos.
El hechicero les ha encomendado
recoger nancatl para su clarividencia,
la miel ya la recolectaron ayer,
mañana serán las danzas del éxtasis.
Hay un mundo más allá de éste
habitado por espíritus oscuros,
los hongos sagrados son la puerta
hacia el clímax sobre mundos invisibles.
Fluyendo sobre aguas cristalinas
navegan a favor de la corriente,
el sol psicoactivo de la selva
irradia luz sobre sus horizontes.
La vida es energía y movimiento,
la vibración cósmica de la vida
se percibe mejor tras los rituales
de magia tribal y sacrificios.



Bl0king

3 comentarios:

  1. Debe ser maravilloso vivir siendo uno con la naturaleza, y tener el secreto de la comunicación con el creador. La vida "civilizada" nos aisla, aún dentro de la multitud. Gracias por el poema. me condujo a una magia insospechada.

    ResponderEliminar
  2. Buena descripción, lo veo, lo siento. Felicidades
    Un abrazo Blóking

    ResponderEliminar