viernes, 7 de abril de 2017

Conmigo

Javi era un niño muy malo, pegaba a todo el mundo, menos a mí. Ni idea de por qué.
Recuerdo varias cosas de él:

Una de ellas es que era capaz de beberse una cocacola de golpe, tanto las de botella como las de lata. Ponía su cabeza hacia atrás y dejaba que se vaciara su contenido en la garganta. Eso siempre me fascinó, nunca pude hacerlo por más que lo intenté.

Otra cosa fue el día que le pegó una paliza a otro niño. Javi era muy corpulento y fuerte, el otro delgado y más débil. Me sorprendió ver como disfrutaba haciendo el mal, eso contrastaba con cómo se portaba conmigo, esa dualidad no la acababa de entender.

También recuerdo el día en que me daba vergüenza entrar en una clase llena de niños mayores en la escuela. Él estaba a mi lado y me dijo estas palabras: "no tengas nunca miedo de nada"
Quedaron grabadas a fuego en mi corazón de una forma perpetua.

La última es la más triste. Javi murió joven, no llegó a cumplir los treinta años. Una enfermedad acabó con su vida de repente.

Conmigo siempre se portó bien, sé que para otros fue un tormento. En mi mente hay una habitación reservada para él, a veces le visito y charlamos. Sigue siendo un niño. Yo cuando entro en esa habitación también. Caprichos de la memoria, supongo.

Y mientras los recuerde sobrevivirán conmigo.

Bl0king

No hay comentarios:

Publicar un comentario